domingo, 18 de abril de 2010
De blogs humanos
Esta era posmoderna se encuentra caracterizada por estar llena de contradicciones, desencanto, bifurcaciones, crisis, violencia, vacíos, vicios, indiferencia, y demás sustantivos y adjetivos que se antojan pesimistas, abrumadores. Pero, aunque el panorama está falto de color, de vez en vez, aparecen algunas pinceladas entre verdes y amarillas que llaman la atención de cualquier ojo. Estos ojos míos, se han puesto hoy en los trazos de quienes utilizan el internet con propósitos absolutamente humanos.
Se erigen como el lienzo herramientas que con gran acierto amplifican, dirigen y esparcen la voz de uno solo hacia muchos otros. Me refiero claro, a las redes sociales y blogs, los cuales si bien pueden afectar casi de manera irreversible las mentes de muchos, enajenarlos, robar su identidad y hasta apoderarse de su tiempo entero, pueden tener también un uso noble, un fin superior, pues de ser correctamente encaminados con facilidad podrían alimentar el intelecto, el espíritu de muchos.
Aunque la mayoría de las páginas personales son justamente eso, absolutamente personales, y abordan temas por demás vanos e intrascendentales -basta con explorar los metroflogs y myspace para darse cuenta de que los temas con mayor auge se condensan en enamoramientos y borracheras- existen también -nuestras pinceladas- cientos de blogs que persiguen un fin más colectivo y noble, autores en cuyas entradas es posible identificar el germen del arte, la sensibilidad humana, la preocupación y ocupación siempre necesaria por cambiar algo, por aliviar a este incoloro, insalubre, inhumano mundo (perdón por la pesadez, tómese en cuenta que quien escribe vive en Chihuahua), el cual recupera la liquidez azul que lo caracteriza cuando alguien, cuando muchos procuran recordarse y recordarnos que todavía es posible exisitr de otra manera.
Claro, para que el cumplimiento del objetivo de dichos blogs sea alcanzado, para que las pinceladas sean más claras y brillantes, los espacios encaminados a buscar un mejoramiento y un bien común necesitan lectores, gente que se interese por temas en verdad importantes, personas que evadan las cortinas de humo, seres hambrientos de cambios. Sólo una minoría posee dichas características. Los jóvenes y adolescentes, principales usuarios de internet, entran fundamentalmente a perder el tiempo y debido a que las páginas ociosas ocupan el primer número en la red, dicha tarea es por demás sencilla. Debido a lo anterior, resulta necesario inundar este mundo virtual de vocales con sentido, de consonantes inteligentes, de palabras arte.
Arrebato celeste hijo rebelde de la posmodernidad -aunque al fin hijo-, nace entonces para aportar pocas o muchas letras ansiosas de sensibilizar, de hacer pensar; porque son las ideas, y nada más las ideas quienes pueden convertir a nuestro mundo, a nuestro país en el lugar que la mayoría anhela, un lugar cuya posibilidad de ser distinto algunas veces, parecemos haber olvidado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario